Desde hace muchos años hablar de Egipto es referirnos a las pirámides, pero este país, cuna de parte de la historia del mundo es algo más que la orgullosas Pirámides. Remontando el Nilo hacia el sur en dirección a Etiopia y Sudan nos encontraremos con las presas de Assuan.. El río que otorga vida con sus sedimentos, también en sus crecidas o sequías, que las hay, arruinaba cultivos. Por esta razón se decidió realizar la Presa de Assuan, que siempre definimos en singular y sin embargo son dos. La presa baja fue iniciada por los Británicos en 1899 y terminada en 1902, unos años después, en 1942 se desbordó y por lo tanto dio clara muestras de que no era bozal para el poderoso Nilo. Por este motivo se inicio en 1960 la construcción de la denominada Presa Alta de Assuan (El saad al Aali) y que Diez años después dio por terminada su construcción. Assuan por si misma no es objeto de nuestra visita, muchas y grandes obras de ingeniería hay por el mundo sin tener que pasar por Egipto. Es suficiente saber que fueron necesarias para regular las crecidas de un caudal como el de este mar entre riveras y que además, deja muchos watios de electricidad a su paso. Hasta aquí una breve historia de Assuan, pero es mucho más. Egipto no son solo las pirámides. A lo largo de su geografía tenemos templos, monumentos y recuerdos de un pasado que se hace presente en el delta. Ciertamente que la construcción de la presa sumergió mucho y bellos recuerdos de la historia, pero dejando a un lado su interés para la economía egipcia, quedan muchas cosas que ver en Assuan y merecen por ellas mismas una visita a esta parte de Egipto